sábado, 30 de enero de 2021

AÑO JUBILAR DE SAN JOSE


El papa Francisco ha convocado un año especialmente dedicado a San José.

Pinchar para descargar la carta apostólica “Con Corazón de padre”

"San José, esposo de María y padre de Jesús" (Carta Pastoral del Obispo de Santander)

Desde el 8 de diciembre de 2020 hasta el mismo día de este año 2021, nos pide a todos los miembros de la Iglesia que pongamos una especial atención en San José. A través de la Carta apostólica ‘Patris corde’ (con ‘Corazón de padre’), reivindica el valor de su figura, lo hace con ocasión de que se han cumplido 150 años desde que fuera declarado patrono de la Iglesia Universal por el papa Pio IX.

 

“Un padre amado, un padre en la ternura, en la obediencia y en la acogida; un padre de valentía creativa, un trabajador, siempre en la sombra”: con estas palabras el Papa Francisco describe a san José de una manera tierna y conmovedora.

 

El Papa Francisco indicó que este año se establece para que todos los fieles, siguiendo el ejemplo de San José, puedan fortalecer cotidianamente su vida de fe en cumplimiento pleno de la voluntad de Dios.

 

San José es el patrono Universal de la Iglesia, patrono de la buena muerte y patrono de los seminarios. Fue escogido por Dios como fidelísimo guardián de los tesoros celestiales, que eran Jesús y María. Con fe acogió al Niño que había comenzado a vivir en el seno de María, y a ellos, a Jesús y María, les entregó su vida sin escatimar sacrificios.

 

Como no siempre es fácil acceder a oraciones y otros materiales que nos pueden ayudar a tener más cerca la figura de San José, desde aquí deseamos ofreceros una serie de ayudas variadas para que cada uno escoja lo que más le interese.


ÍNDICE DE LO OFRECIDO EN ESTA ENTRADA

  • Oraciones a San José (cuatro, una del papa Francisco y otra de San Juan XXIII)
  • Oraciones a San José por la familia
  • Oración a San José para pedir una muerte feliz (buena muerte)
  • Oración de la humildad a San José
  • Consagración a San José
  • Letanía a San José
  • Siete domingos de san José (dolores y gozos)
  • Material audiovisual: Audio de meditación sobre san José, Carta apostólica ‘Patris corde’ y canciones.



Oración a San José del papa Francisco

Salve, custodio del Redentor
y esposo de la Virgen María.
A ti Dios confió a su Hijo,
en ti María depositó su confianza,
contigo Cristo se forjó como hombre.
Oh, bienaventurado José,
muéstrate padre también a nosotros
y guíanos en el camino de la vida.
Concédenos gracia, misericordia y valentía,
y defiéndenos de todo mal. Amén.


Oración a san José

Humilde San José, artesano y trabajador,
Patrono de la Iglesia
Patrono del trabajo
Patrono de la buena muerte
te rogamos Pan en todas las familias
tu Bendición para los moribundos y
la ternura del Niño Dios para seguir luchando por un mundo más humano

 

Oración a san José

Oh San José, 
custodio y padre de vírgenes,
a cuya guarda fue encomendada la misma inocencia Cristo Jesús y María,
os suplico y ruego,
por estas dos riquísimas prendas Jesús y María, que,
preservándome de toda inmundicia,
hagáis que siempre sirva a Jesús y María con puro corazón,
con cuerpo casto y con el alma libre de toda mancha de pecado.
Amén.

 

Oración a San José del Papa San Juan XXIII

San José, guardián de Jesús y casto esposo de María:
tú empleaste toda tu vida en el perfecto cumplimiento de tu deber.
Tú mantuviste a la Sagrada Familia de Nazaret con el trabajo de tus manos.
Protege bondadosamente a los que se vuelven confiadamente a ti.
Tú conoces sus aspiraciones y sus esperanzas.
Ellos se dirigen a ti porque saben que tú los comprendes y proteges.
Tú también supiste de pruebas, cansancio y trabajo.
Pero, aun dentro de las preocupaciones materiales de la vida,
tu alma estaba llena de profunda paz
y cantó llena de verdadera alegría
debido al íntimo trato que gozaste
con el Hijo de Dios que te fue confiado a ti,
a la vez que a María, su tierna Madre.
Amén.

Oración a San José por la familia

Glorioso San José, protector, modelo y guía
de las familias cristianas: te ruego protejas a la mía.
Haz reinar en ella el espiritu de fe y de religión, 
la fidelidad a los mandatos de Dios y de la Iglesia,
la paz y la unión de los hijos,
el desprendimiento de los bienes temporales
y el amor a los eternos.
Dígnate velar sobre nuestros intereses.
Ruega al Señor que bendiga nuestra casa.
Otorga la paz a la familia,
acierto a los hijos en la elección de estado.
Concede a todos los miembros de nuestra familia
y de todas las familias de la tierra, la gracia
de vivir y morir en el amor de Jesús y de María.
Amén




Oración a San José por las familias (del papa Francisco): 

Padre,
Tú encomendaste a san José lo más valioso que tenías:
el Niño Jesús y su madre,
para protegerlos de los peligros y de las amenazas de los malvados.

Concédenos, también a nosotros,
experimentar su protección y su ayuda.
Él, que padeció el sufrimiento de quien huye
a causa del odio de los poderosos,
haz que pueda consolar y proteger
a todos los hermanos y hermanas que,
empujados por las guerras,
la pobreza y las necesidades,
abandonan su hogar y su tierra,
para ponerse en camino,
como refugiados,
hacia lugares más seguros.

Ayúdalos, por su intercesión,
a tener la fuerza para seguir adelante,
el consuelo en la tristeza,
el valor en la prueba.

Da a quienes los acogen
un poco de la ternura de este padre justo y sabio,
que amó a Jesús como un verdadero hijo
y sostuvo a María a lo largo del camino.

Él, que se ganaba el pan con el trabajo de sus manos,
pueda proveer de lo necesario a quienes la vida les ha quitado todo,
y darles la dignidad de un trabajo y la serenidad de un hogar.

Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo,
que san José salvó al huir a Egipto,
y por intercesión de la Virgen María,
a quien amó como esposo fiel según tu voluntad.

Amén.

 


 

Oración a San José para pedir una muerte feliz (buena muerte)

Oh, glorioso San José,
he aquí que te elegí hoy para mi patrón especial
en la vida y en la hora de mi muerte.

Conserva y aumenta en mí
el espíritu de oración y fervor en el servicio de Dios.
Quita lejos de mí todo tipo de pecado;
obtén para mí que mi muerte no llegue por casualidad,
que tenga tiempo para confesar
mis pecados sacramentalmente
y para lamentarlos con la comprensión más perfecta
y la contrición más sincera y perfecta,
para poder respirar mi alma en las manos de Jesús y María.

Oh, bendecido, José,
que entregaste tu último aliento en los brazos de Jesús y María,
obtén para mi esta gracia,
oh santo José,
para que pueda respirar mi alma en alabanza,
diciendo en espíritu si soy incapaz de hacerlo en palabras:

“Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía”.

“Jesús, José y María, asistidme en la última agonía”.

“Jesús, José y María, recibid cuando muera, el alma mía”.

 

 



Oración de la humildad a San José

Enséñanos José

        Cómo se es “no protagonista”.
        Cómo se avanza sin pisotear.
        Cómo se colabora sin imponerse.
        Cómo se ama sin reclamar.
    Dinos; José
        Cómo se vive siendo ‘número dos’.
        Cómo se hacen cosas fenomenales desde
        un segundo puesto.
    Explícanos
        Cómo se es grande sin exhibirse.
        Cómo se lucha sin aplauso.
        Cómo se avanza sin publicidad.
        Cómo se persevera y se muere uno
sin esperanza de que le hagan un homenaje.

¿Difícil? Sí, pero por lo menos habría que intentarlo... con la ayuda del Señor y mirándonos en el espejo de San José.



Consagración a San José

Oh Glorioso Patriarca San José,
heme aquí, postrado de rodillas ante vuestra presencia,
para pediros vuestra protección.

Desde ya os elijo como a mi padre, protector y guía.
Bajo vuestro amparo pongo
mi cuerpo y mi alma, propiedad, vida y salud.
Aceptadme como hijo vuestro.
Preservadme de todos los peligros, asechanzas y lazos del enemigo.
Asistidme en todo momento y ante todo en la hora de mi muerte.
Amén.

 


 


Letanía a San José

Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo escúchanos, Cristo escúchanos,
Dios Padre Celestial. Ten piedad de nosotros.
Dios Hijo Redentor del mundo. Ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo. Ten piedad de nosotros.
Santa Trinidad, un solo Dios. Ten piedad de nosotros.
Santa María. Ruega por nosotros.
San José, Ruega por nosotros.
Ínclito descendiente de David, Ruega por nosotros.
Lumbrera de los Patriarcas, Ruega por nosotros.
Esposo de la Madre de Dios, Ruega por nosotros.
Custodio casto de la Virgen, Ruega por nosotros.
Padre nutricio del Hijo de Dios, Ruega por nosotros.
Solícito defensor de Cristo, Ruega por nosotros.
Jefe de la Sagrada Familia, Ruega por nosotros.
José justísimo, Ruega por nosotros.
José castísimo, Ruega por nosotros.
José prudentísimo, Ruega por nosotros.
José fortísimo, Ruega por nosotros.
José obedientísimo, Ruega por nosotros.
José fidelísimo, Ruega por nosotros.
Espejo de paciencia, Ruega por nosotros.
Amador de la pobreza, Ruega por nosotros.
Modelo de los obreros, Ruega por nosotros.
Honra de la vida doméstica, Ruega por nosotros.
Custodio de Vírgenes, Ruega por nosotros.
Amparo de las familias, Ruega por nosotros.
Consuelo de los desgraciados, Ruega por nosotros.
Esperanza de los enfermos, Ruega por nosotros.
Abogado de los moribundos, Ruega por nosotros.
Terror de los demonios, Ruega por nosotros.
Protector de la Santa Iglesia, Ruega por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo. Ten misericordia de nosotros.

Le constituyó señor de su casa, y jefe de todo cuanto poseía.

Oremos:
Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir a San José para esposo de tu Madre Santísima:
te rogamos nos concedas que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle por intercesor en el Cielo.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Invocación: San José, haz que vivamos una vida inocente, asegurada siempre bajo tu patrocinio.



 



LOS SIETE DOMINGOS  DE SAN JOSÉ 
en honor de sus dolores y gozos.

Pincha aquí para descargar un PDF con los Domingos de San José

Toda la vida de San José fue un acto continuo de fe y obediencia en las circunstancias más difíciles y oscuras que tiene la vida. Él es al pie de la letra "el administrador fiel y solícito a quien el Señor ha puesto al frente de su familia" (Lc 12, 42). Desde tiempo inmemorial, la Iglesia lo ha venido venerando e invocando como continuador en ella de la misión iniciada por Jesús. En los momentos de noche oscura, el ejemplo de José es un estímulo inquebrantable para la aceptación, sin reservas, de la voluntad de Dios. Para propiciar esa veneración e imitación y para solicitar su ayuda, disponen a continuación del siempre actual Ejercicio de los siete Dolores y Gozos en honor a San José.

Por la señal de la Santa Cruz…

-Acto de contrición: ¡Señor mío, Jesucristo! …

Ofrecimiento

Glorioso Patriarca San José, eficaz consuelo de los afligidos y seguro refugio de los moribundos; dignaos aceptar el obsequio de este Ejercicio que voy a rezar en memoria de vuestros siete dolores y gozos. Y así como en vuestra feliz muerte, Jesucristo y su madre María os asistieron y consolaron tan amorosamente, así también Vos, asistidme en aquel trance, para que, no faltando yo a la fe, a la esperanza y a la caridad, me haga digno, por los méritos de la sangre de Nuestro Señor Jesucristo y vuestro patrocinio, de la consecución de la vida eterna, y por tanto de vuestra compañía en el Cielo,

Amén.

 

Oración Final

Oh Dios, que con inefable providencia, os dignásteis elegir al bienaventurado José por esposo de vuestra Santísima Madre, os rogamos nos concedáis tener como intercesor en los cielos al que en la tierra veneramos como protector. Vos que vivís y reináis por los siglos de los siglos. Amén.

 

31 de enero. PRIMER DOMINGO con su dolor y gozo

El dolor: cuando estaba dispuesto a repudiar a su inmaculada esposa.

El gozo: cuando el Arcángel le reveló el sublime misterio de la encarnación.

Oh castísimo esposo de María, glorioso San José, ¡qué aflicción y angustia la de tu corazón en la perplejidad en que estabas sin saber si debías abandonar o no a tu esposa inmaculada! Pero ¡cuál no fue también tu alegría cuando el ángel te reveló el gran misterio de la Encarnación!

Por este dolor y este gozo, acompáñanos siempre, ¡ayúdanos!, en nuestras grandes o pequeñas noches oscuras del alma, cuando no entendamos los designios de Dios o no sepamos descubrir su amabilísima Voluntad en los sucesos de cada día. Ayúdanos a ser humildes, a permanecer en oración, hasta de noche, en sueños, para que -fieles- alcancemos la gracia de la perseverancia final. Que agradezcamos al Señor cada instante de nuestra existencia, seguros de que pase lo que pase siempre aguarda una tarea importante que cumplir en la obra de la Redención.

San José, Padre y Señor, ruega por nosotros.
Padrenuestro, Ave y Gloria.

 

7 de febrero. SEGUNDO DOMINGO con su dolor y gozo

El dolor: al ver nacer el niño Jesús en la pobreza.

El gozo: al escuchar la armonía del coro de los ángeles y observar la gloria de esa noche.

Oh bienaventurado patriarca, glorioso San José, escogido para ser padre adoptivo del Hijo de Dios hecho hombre: el dolor que sentisteis viendo nacer al niño Jesús en tan gran pobreza se cambió de pronto en alegría celestial al oír el armonioso concierto de los ángeles y al contemplar las maravillas de aquella noche tan resplandeciente.

Por este gran dolor, ayúdanos a desprendernos de todas las cosas de la tierra, convencidos de que solo Dios basta. Haz que sepamos seguir a Jesús desde Belén al Calvario, con el sentido sobrenatural y el garbo humano con que tú supiste llevar, con Jesús y María, la cruz que el Señor dispuso para ti.

Te pedimos también, por el inmenso gozo que tuviste al ver a Jesús recién nacido, mientras escuchabas el canto de los Ángeles en el cielo, proclamando la gloria de Dios y la paz para los hombres de buena voluntad: ¡Bendice a todos los hijos de la Iglesia de Dios y atiende especialmente a los más necesitados!

¡Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía!
Padrenuestro, Ave y Gloria.

 

14 de febrero. TERCER DOMINGO con su dolor y gozo

El dolor: cuando la sangre del niño Salvador fue derramada en su circuncisión.

El gozo: dada con el nombre de Jesús.

Oh ejecutor obedientísimo de las leyes divinas, glorioso San José: la sangre preciosísima que el Redentor Niño derramó en su circuncisión os traspasó el corazón; pero el nombre de Jesús que entonces se le impuso, os confortó y llenó de alegría.

Por este dolor y este gozo alcanzadnos el vivir alejados de todo pecado, a fin de expirar gozosos, con el santísimo nombre de Jesús en el corazón y en los labios.

Padrenuestro, Ave y Gloria.

 

21 de febrero. CUARTO DOMINGO con su dolor y gozo

El dolor: la profecía de Simeón, al predecir los sufrimientos de Jesús y María.

El gozo: la predicción de la salvación y gloriosa resurrección de innumerables almas.

Oh Santo fidelísimo, que tuvisteis parte en los misterios de nuestra redención, glorioso San José; aunque la profecía de Simeón acerca de los sufrimientos que debían pasar Jesús y María os causó dolor mortal, sin embargo os llenó también de alegría, anunciándoos al mismo tiempo la salvación y resurrección gloriosa que de ahí se seguiría para un gran número de almas.

Por este dolor y por este gozo conseguidnos ser del número de los que, por los méritos de Jesús y la intercesión de la bienaventurada Virgen María, han de resucitar gloriosamente.

Padrenuestro, Ave y Gloria.

 

28 de febrero. QUINTO DOMINGO con su dolor y gozo

El dolor: en su afán de educar y servir al Hijo del Altísimo, especialmente en el viaje a Egipto.

El gozo: al tener siempre con él a Dios mismo, y viendo la caída de los ídolos de Egipto.

Oh custodio vigilante del Hijo de Dios hecho hombre, glorioso San José, ¡cuánto sufristeis teniendo que alimentar y servir al Hijo del Altísimo, particularmente en vuestra huida a Egipto!, pero cuán grande fue también vuestra alegría teniendo siempre con Vos al mismo Dios y viendo derribados los ídolos de Egipto.

Por este dolor y este gozo, alcanzadnos alejar para siempre de nosotros al demonio, sobre todo huyendo de las ocasiones peligrosas, y derribar de nuestro corazón todo ídolo de afecto terreno, para que, ocupados en servir a Jesús y María, vivamos tan sólo para ellos y muramos gozosos en su amor.

Padrenuestro, Ave y Gloria.

 

7 de marzo. SEXTO DOMINGO con su dolor y gozo

El dolor: a regresar a su Nazaret por el miedo a Arquelao.

La alegría: al regresar con Jesús de Egipto a Nazaret y la confianza establecida por el Ángel.

Oh ángel de la tierra, glorioso San José, que pudisteis . admirar al Rey de los cielos, sometido a vuestros más mínimos mandatos; aunque la alegría al traerle de Egipto se turbó por temor a Arquelao, sin embargo, tranquilizado luego por el ángel, vivisteis dichoso en Nazaret con Jesús y María.

Por este dolor y este gozo, alcanzadnos la gracia de desterrar de nuestro corazón todo temor nocivo, poseer la paz de conciencia, vivir seguros con Jesús y María y de morir también asistidos por ellos.

Padrenuestro, Ave y Gloria.

 

14 de marzo.  SÉPTIMO DOMINGO con su dolor y gozo

El dolor: cuando sin culpa pierde a Jesús, y lo busca con angustia por tres días.

El gozo: al encontrarlo en medio de los doctores en el Templo.

Oh modelo de toda santidad, glorioso San José, que habiendo perdido sin culpa vuestra al Niño Jesús, le buscasteis durante tres días con profundo dolor, hasta que, lleno de gozo, le hallasteis en el templo, en medio de los doctores.

Por este dolor y este gozo, os suplicamos con palabras salidas del corazón, intercedáis en nuestro favor para que jamás nos suceda perder a Jesús por algún pecado grave. Mas, si por desgracia le perdiéramos, haced que le busquemos con tal dolor que no hallemos sosiego hasta encontrarle benigno sobre todo en nuestra muerte, a fin de ir a gozarle en el cielo y cantar eternamente con Vos sus divinas misericordias.

Padrenuestro, Ave y Gloria.

 



 

MATERIAL DIGITAL

Pinchar para escuchar meditación sobre San José: “En el taller de José”

https://opusdei.org/es-es/article/en-el-taller-de-jose/

Pinchar para escuchar cantos a San José:

Himno: https://www.youtube.com/watch?v=qWxGT7TUZ5g

Arde (HAKUNA) https://www.youtube.com/watch?v=bfSJqcZA1fk

Salve José: https://www.youtube.com/watch?v=z55hiewlmUM


PDF CON LOS DOMINGOS DE SAN JOSÉ:

https://drive.google.com/file/d/16fG6qPTUN1OeC89NwabdnKpur1dYHs-t/view?usp=sharing





martes, 26 de enero de 2021

2 de FEBRERO_JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA 2021


El próximo 2 de febrero se celebra la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Este año bajo el lema “La vida consagrada, parábola de fraternidad en un mundo herido”.

El objetivo de esta jornada es ayudar a toda la Iglesia a valorar cada vez más el testimonio de quienes han elegido seguir a Cristo de cerca y dedicar su vida a Él.

¿Cuál es el mensaje de los obispos?

Los obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada dedican esta jornada a estos hombres y mujeres que, en medio de innumerables desafíos, al borde del camino o en el rincón más inhóspito de una barriada cualquiera, se convierten en ayuda para las heridas del mundo.

En la actualidad, los consagrados también ayudan con una mirada especial a personas que experimentan nuevas formas de injusticia, aflicción y desesperanza: los afectados por la COVID-19.

miércoles, 20 de enero de 2021

Elección del representante de los laicos del arciprestazgo al nuevo Consejo Pastoral Diocesano.

Convocadas elecciones al nuevo Consejo Pastoral Diocesano (CPD) mediante sendos Decretos del Obispo de Santander y del Vicario de Pastoral de la diócesis, en sesión extraordinaria del Consejo de Pastoral del Arciprestazgo de la Virgen del Mar, celebrada hoy, resultó elegido D. Santiago González-Vadillo Ruiz, laico de la parroquia de Soto de la Marina, como representante de los laicos del arciprestazgo en el citado CPD.

ARCIPRESTAZGO DE LA VIRGEN DEL MAR. DIÓCESIS DE SANTANDER (ESPAÑA)Deseamos los mayores aciertos en su misión para la acción evangelizadora de la pastoral de nuestro arciprestazgo.

El CPD es un organismo eclesial que, presidido por el Obispo, está integrado sobre todo por laicos/as, representando a todo el pueblo de Dios que constituye la Iglesia Diocesana de Santander y que manifiesta y fomenta su comunión y vela por su acción evangelizadora y la anima.  

SAN VICENTE 2021 EN MAOÑO


 

martes, 19 de enero de 2021

24 de ENERO 2021: DOMINGO DE LA PALABRA DE DIOS

 
 

El próximo 24 de enero será la segunda vez que se celebre el Domingo de la Palabra de Dios. El tema de este año está tomado de la Carta de San Pablo Apóstol a los Filipenses: ¡Mantengan firme la Palabra de la Vida! (cf. Fil 2, 16).

El Papa Francisco presidirá la Sagrada Eucaristía a las 10:00 horas desde la Basílica de San Pedro.

El evento será televisado en vivo por Rai1 y por todas las emisoras católicas del mundo conectadas al Dicasterio para la Comunicación y será transmitido por internet a través del portal de Vatican News (www.vaticannews.va).

El Domingo de la Palabra de Dios se plantea como una iniciativa pastoral de Nueva Evangelización, con el objetivo de reavivar la responsabilidad de los creyentes en el conocimiento de la Sagrada Escritura y en mantenerla viva mediante un trabajo permanente de transmisión y comprensión, capaz de dar sentido a la vida de la Iglesia en las diversas condiciones en que se encuentren.
 

 

viernes, 15 de enero de 2021

DOMINGO 17 DE ENERO_JORNADA DE LA INFANCIA MISIONERA 2021


Este domingo 17 de enero se celebra la Jornada de la Infancia Misionera 2021. Una jornada donde la Iglesia católica vela por la vida de millones de niños en todo el mundo.

Este curso, los niños y niñas podrán conocer como era la vida familiar y social de Jesús, bajo el lema «Con Jesús a Nazaret. Somos familia». Los niños descubrirán como vivía la fe con su familia y la compartía.

Vivir el compromiso misionero

La celebración de esta nueva jornada se enmarca dentro del recorrido del proyecto educativo de Infancia Misionera: «Con Jesús niño a la Misión», guía práctica para trabajar actitudes cristianas básicas como el amor, el servicio, la generosidad, o la verdad. La nueva jornada también es una invitación a los adultos, como los padres o los educadores, a transmitir este «compromiso misionero» a los más pequeños.