DIÓCESIS DE SANTANDER (ESPAÑA). Parroquias de ARCE, AZOÑOS, BARCENILLA, BOÓ de PIÉLAGOS, LIENCRES, MAOÑO, MORTERA, ORUÑA, SAN ROMÁN de la LLANILLA, SANTA CRUZ de BEZANA y SOTO de la MARINA.
Este año se cumple el 50 aniversario de la creación del departamento de Pastoral de la Carretera, dentro de la Comisión Episcopal de Migraciones. Una conmemoración que marcará la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico 2018, que se celebra el 1 de julio, fiesta de San Cristóbal, patrono de los conductores. Para recordar esta efeméride se ha elegido el lema, «Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días» (Mt 28, 21).
El presidente del este departamento, Mons. José Sánchez González,
dedica parte del Mensaje para la jornada a recordar la trayectoria de
esta Pastoral. Pero también señala que “quizá no venga mal recordar la
gravedad y las consecuencias de los accidentes viales y la serie de
inconvenientes y perjuicios -muy difíciles de soportar- que acarrean a
nuestra sociedad”. “Los centenares de personas que mueren o quedan
inválidas anualmente en nuestro entorno -continua- constituyen un
problema dramático que afecta a toda la sociedad”. Por eso, “invitamos a
todos los ciudadanos, peatones y conductores de cualquier vehículo, a
la responsabilidad en el tráfico, pues, como dice el papa Francisco:
«para incrementar la seguridad no bastan las sanciones, sino que se
necesita una acción educativa que conciencie más sobre las
responsabilidades que se tienen sobre quienes viajan al lado»”.
«Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días» (Mt 28, 21) 1 de julio de 2018 (Fiesta de San Cristóbal)
En la misma, en el bonito pueblo asturiano de Colombres hemos visitado el Museo de la Emigración de la Fundación Archivo de Indianos, la finca y la iglesia parroquial de Santa María de Colombres, donde su párroco D. Amador hizo de guía y nos mostró el
Pantocrátor que luce en la cúpula del edificio desde el mes de agosto
de 2015. Para la mayoría, Colombres fué un sorprendente descubrimiento
tan cerca de Cantabria.
Tras una comida típica asturiana, hemos acudido a la Santa Cueva para ver a la Santina y celebrar la Eucaristía Jubilar en la Basílica.
En el regreso hicimos la tradicional parada en Unquera para adquirir las riquísimas corbatas.
Un maravilloso día donde el buen tiempo nos acompañó.
El obispo de Santander, ha instado
hoy a “dejar nuestros egoísmos y comodidades” para que podamos salir
“con alegría verdadera” a dar testimonio a los demás de nuestra fe y de
la Buena Noticia (anunciar el Evangelio).
Así
se manifestó en la mañana de hoy en el transcurso de la misa de campaña
con motivo de la celebración de la Virgen del Mar, patrona de la ciudad
de Santander y cuyos primeros vestigios se remontan a unos 700 años de
antigüedad.
En la
pintoresca isla donde se ubica la ermita que aloja a la talla gótica de
la Virgen del Mar, Mons. Manuel Sánchez Monge efectuó un llamamiento a
todos los bautizados a evangelizar en “nuestros entornos” mediante
nuestro testimonio y servicio.
Lamentó que “muchos” ya no conocen a Jesús, u oyeron hablar de Él durante su infancia, y ahora “viven al margen de la fe”.
Por
ello, destacó que los últimos papas han recordado que “debemos
anunaciar el Evangelio a los demás, para que la gente disfrute de la
Buena Noticia”
Asimismo,
indicó que la Virgen María, al conocer que iba a ser la madre del Señor,
“no se reconcentró en sí misma, sino que salió a ayudar a su prima
Isabel porque estaba encinta y era ya mayor”.
Para
el obispo de la Iglesia cántabra “si nosotros también aceptamos como
María llevar la presencia de Dios en nuestras vidas, seremos entonces
capaces de salir para transmitir a los demás la Buena noticia. Esto
implica dejar egoísmos y comodidades”, remachó.
Pero
la Virgen “lleva esa buena noticia” a los demás “con alegría”. Es esa
dicha interior y de paz que se siente cuando somos sabedores de que
“Dios nos ama a cada uno de nosotros” con nuestra historia personal, sin
hacer “ascos de nada” del pasado que haya sucedido en nuestras vidas;
Dios, “está deseando” que nos acerquemos a Él, por esto nosotros
llevamos la Buena noticia de anunciar los valores del Evangelio a otros.
Servicio a los demás
Mons.
Sánchez Monge instó a los cientos de romeros concentrados en la campa
presidida por la imagen de la Virgen del Mar que el Señor “nos tienen
que ver alegres, gozosos; porque la fe no nos quita nada; al contrario,
Dios no nos deja solos y nos acompaña, perdona yconsuela”.
Pero
la alegría cristiaiana “no se compra”, es alaegría interior y paz que
proviene al sabernos “hijos amados de Dios porque Cristo dio hasta su
última gota de sangre por nosotros” en la Cruz.
En
su homilía, Mons. Sánchez Monge matizó que la misión de anunciar la
Buena noticia (evangelizar) tiene que ir acompañada de una actitud de
“servicio a los demás”.
Nosotros
no podemos quedarnos “con palabras bonitas”; anunciar el Evangelio
necesita de una actitud de servicio a los demás. Es decir, que los otros
“vean que estamos preocupados por ellos, atentos a sus necesidades y
que sientan que pueden contar con nostros cuando hay que echarles una
mano”.
Esto “nos enseña la
Virgen de Mar hoy: encontrarnos con el Señor, anunciarlo a los demás y
mantener una actitud de servicio y de ayuda hacia el otro”.
La Virgen del Mar
La
Virgen del Mar se conmemora cada lunes de Pentecostés, por eso su
festividad varía en el calendario. En 1979 fue nombrada por el entonces
obispo, Mons. Juan Antonio del Val, como Patrona de la ciudad de
Santander, y sus sucesor, Mons. José Vilaplana, la coronó canónicamente
el 25 de junio de 2005.
La
talla de la virgen es una figura gótica de 55 centímetros, datada entre
finales del siglo XIII e inicios del XIV, que, durante estos 700 años,
ha sido y es sinónimo de influjo y ascendencia religiosa, espiritual y
social.
La imagen, que fue
robada por unos piratas en 1590 y pudo ser recuperada tras el naufragio
de su barco frente a Castro Urdiales, cuenta con un manto de terciopelo
rojo que la cubre, regalo de la Reina Isabel II, tras visitar la ermita
en 1861.
GABINETE DE PRENSA OBISPADO DE SANTANDER Santander, 21 – MAYO – 2018
El domingo 27 de mayo, solemnidad de la Santísima Trinidad, se celebra la Jornada Pro Orantibus. Los obispos españoles, en elAño Jubilar Teresiano, proponen como lema la invitación de Santa Teresa, “Solo quiero que le miréis a Él“.
Además manifiestan “el agradecimiento y, a la vez, el apoyo paternal a
los innumerables hombres y mujeres que esparcidos por la geografía
española mantienen vivo el ideal religioso de la vida contemplativa”.
En
España, según datos de diciembre de 2017, hay 801 monasterios de vida
contemplativa (35 masculinos y 766 femeninos) y 9.195 religiosos y
religiosas (340 masculinos y 8.855 femeninas).
Según
los datos que se están recopilando, en los monasterios españoles hay
aproximadamente 150 postulantes; 250 novicias y 450 profesas temporales.
En las congregaciones religiosas femeninas habría alrededor de un 26%
de extranjeras.
“Solo quiero que le miréis a Él” Domingo, 27 de mayo de 2018
(Solemnidad de la Santísima Trinidad)
Otro año más, en la festividad de Pentecostés, viviremos una jornada
festiva toda la Comunidad parroquial y aquellos, por supuesto, que
quieran unirse. Como otros años, después de la Misa de las 12:30,
en el aparcamiento de la Parroquia habrá instalada unas carpas que nos
proteja del sol (hará buen día seguro 🌞🌞).
Simultáneamente, el grupo de Cáritas, organiza un mercado solidario.
Los niños podrán disfrutar de los juegos hinchables y, por supuesto, no
faltará la música. No olvidéis traer vuestra comida, si es posible sillas y mesas de campo, y sobre todo traer mucha alegría y ganas de compartir. Os esperamos!!
Con el lema “Discípulos misioneros de Cristo, Iglesia en el mundo” se celebra el 20 de mayo, solemnidad de Pentecostés, el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar.
La Comisión Episcopal de Apostolado Seglar ha elaborado los materiales
para esta jornada que recuerda que “el laicado juega un papel
fundamental para esta nueva etapa de la evangelización”, como señalan en
su escrito los obispos de esta Comisión.
En
referencia al lema de este año, los obispos precisan que “ser
discípulos misioneros de Cristo consiste en estar atentos a las
necesidades de nuestros hermanos, especialmente de los pobres y los
excluidos y convertirnos para ellos en oasis de misericordia, luchando
por un mundo más justo y solidario”. También significa, continúan,
“encarnar la vocación al Amor a la que estamos llamados, especialmente
en lo cotidiano (familia, trabajo, ocio, etc.), sabiendo acoger y
aprender de todos”.
“Discípulos misioneros de Cristo, Iglesia en el mundo” 20 de mayo de 2018 (Solemnidad de Pentecostés)